Aula Financiera

Imprimir Imprimir Compartir en Facebook Imprimir Google+ Imprimir Imprimir

Claves para contratar tu seguro de automóvil

En España hay más de 29 millones de vehículos circulando; el 27% de ellos cuenta con un seguro a todo riesgo

En qué fijarte a la hora de contratar un seguro de automóviles24/05/2016.- A todo riesgo, con o sin franquicia, a terceros, con cobertura de lunas…. Son muchas las opciones que se nos plantean a la hora de suscribir un seguro para el vehículo, cuando nos compramos un coche o queremos cambiar de compañía aseguradora. Ante la amplia oferta y competencia, el precio suele ser, en muchas ocasiones, un factor de gran peso para decidir. Pero es imprescindible tener en cuenta otros elementos para contar con las prestaciones que necesitamos. ¿En qué aspectos debemos fijarnos?

  • Tu vehículo y tú. En primer lugar, analiza cuáles pueden ser tus necesidades en función de tu vehículo y del uso que vayas a hacer de él: si tu vehículo es nuevo o tiene ya muchos años, si viajas continuamente, si lo utilizas sólo por ciudad… Esto te ayudará a ajustar las coberturas que necesitas y también el precio, sin estar ni infraasegurado ni sobreasegurado. Evidentemente, no necesitará las mismas coberturas una persona que, por motivos de trabajo, realice recorridos largos a diario a una que utilice el coche de forma muy ocasional y en trayectos cortos.
     
  • ¿Qué tipos de seguros existen? A partir de este primer análisis podrás definir el tipo de seguro que necesitas. El seguro de responsabilidad civil básico y obligatorio para todos los vehículos es el seguro a terceros, es decir, aquel que cubre sólo los daños tanto materiales como personales que ocasionemos a otras personas, pero no los nuestros.

Este seguro se puede ampliar con otras coberturas voluntarias, como la asistencia en carretera, la rotura de lunas, robo o incendios. Si el uso que vas a hacer del vehículo es escaso, solo por la ciudad, pero siempre lo aparcas en la calle, quizá no precises la asistencia en carretera, pero puede ser interesante añadir la cobertura de lunas o de robo. En otros casos, para aquellos que realicen viajes de largo recorrido continuamente sería muy recomendable contar con asistencia en carretera y constatar que ésta no tiene restricciones.

Con mayores coberturas están los seguros a todo riesgo, con los que cuentan el 27% de los 29,1 millones de vehículos que hay en España, según los datos de la Memoria Social del Seguro 2015 que ha avanzado UNESPA. Estas pólizas cuentan con dos modalidades: con franquicia, con un coste de prima menor, pero en el que el asegurado debe asumir parte del coste en caso de siniestro y reparación; o sin franquicia, que tiene un precio mayor en la póliza, pero que incluye todos los gastos que se puedan ocasionar. Incluso pueden tener interesantes garantías adicionales como asistencia sanitaria o las indemnizaciones en caso de discapacidad o fallecimiento.

Las circunstancias y el vehículo determinarán en cierto modo qué seguro elegir. Si el vehículo a asegurar tiene diez años, puede que un seguro a todo riesgo no sea una buena opción, dado que en el peor de los casos, el de siniestro total, el valor del vehículo se fijará en función del precio que tendría en el mercado.  Si tu coche es nuevo, será probablemente una buena opción durante los primeros años.

  • ¿Quién conducirá el vehículo? No olvides que en el seguro deben constar todas las personas que van a conducir el vehículo de forma ocasional o habitual, para evitar problemas en el caso de siniestro. Recuerda que la compañía puede eximirse de responsabilidad si el conductor no figura en la póliza. En función de la edad y la experiencia del conductor adicional, la asegura puede incrementar el precio de la prima, o mantenerla. 

Sin embargo, en el caso de los menores de 25 años o aquellos que no cumplen un tiempo mínimo desde que obtuvieron el carnet de conducir, sí que entraña un coste; pero las consecuencias que puede implicar no hacerlo constar son mucho mayores. UNESPA señala en el avance de la Memoria Social del Seguro 2015, que analiza la siniestralidad a la hora de aparcar, que son los más jóvenes los que tienen más incidentes. Curiosamente, acaba con el mito de que las mujeres son las que peor estacionan, ya que son los hombres de entre 18 y 40 años los que tienen más encontronazos con las columnas y los bolardos. Además, los varones de entre 18 y los 28 años son los que registran más accidentes al aparcar, y que además tienen las colisiones más fuertes y los desperfectos más caros.

  • Revisa bien las condiciones y cláusulas del seguro. Para evitar sorpresas desagradables e inesperadas, revisa bien todas las condiciones y cláusulas;  asegurándote de que están incluidas todas las coberturas que necesitas. No olvides también chequear si hay exclusiones. Comprueba por ejemplo, si crees que lo puedes necesitar, que incluye vehículo de sustitución mientras reparan el tuyo, si puedes elegir libremente taller o si hay alguna restricción respecto a las distancias en la asistencia en carretera. Si has incluido extras en el vehículo (cristales tintados, techo solar, llantas de aleación…), no olvides hacerlos constar en la póliza (y abonar el correspondiente incremento) o quedarán excluidos del seguro.
     
  • Compara, pero no sólo el precio. Una vez que tengas toda la información, compara las diferentes ofertas. Pero no te fijes sólo en el precio; fíjate también en las prestaciones para asegurarte de que están incluidas todas las coberturas que necesitas y que puedes eliminar las que no precisas para ajustar el coste. Existen distintas herramientas online que te pueden ayudar a decidir la mejor opción conjugando estos parámetros. Y si optas por ser fiel a tu aseguradora, ten en cuenta que la baja siniestralidad puede ser un factor que te ayude a conseguir un mejor precio.

Si te ha interesado este artículo, ¡compártelo! Ayúdanos a difundir la Educación Financiera.